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Que hace el Tribunal de Ética

¿Qué hace el Tribunal de Ética?

La función primaria de la entidad es velar por la aplicación de la Ley 576 de 2000 Código de Ética profesional de la medicina veterinaria, medicina veterinaria y zootecnia y zootecnia, esta función se materializa a través de las investigaciones que el Tribunal adelanta ante quejas formuladas por presuntas malas prácticas profesionales.

Puesta una queja por irregularidades en el ejercicio profesional de las citadas ciencias, es función del Tribunal de Ética la investigación sobre su ocurrencia para concluir a partir de las pruebas recibidas y practicadas si en efecto existió o no tal falta y en consecuencia, la justificación de imponer o no sanción ético profesional.

Concluida la ocurrencia de la conducta, -se insiste siempre a partir de pruebas- es deber del Tribunal calificar la infracción para imponer sanción ética, proporcional y justa, que puede ir desde amonestación verbal –llamado de atención con copia a registro profesional- hasta, suspensión del ejercicio profesional por máximo cinco años.

Otra actividad propia del Tribunal a partir de sus actividades como ente investigador de conductas profesionales, es el análisis de información de tales conductas con el ánimo de brindar capacitación útil y práctica que contribuya a disminuir riesgos de ocurrencia de tal infracción.

Hace parte de las actividades del Tribunal, brindar y requerir apoyo de las demás autoridades administrativas para inspeccionar, vigilar y controlar el ejercicio de las ciencias animales en Colombia.

¿Qué No hace el Tribunal de Ética?

En virtud de las competencias que la Ley 576 de 2000 ha asignado al Tribunal de Ética, algunas actividades, aunque de manera inicial parecieran vinculadas, no hacen parte de las situaciones objeto de investigación e intervención de esta entidad.

Para precisar, habrá de citarse que el Tribunal sólo adelanta investigación cuando se trata del ejercicio profesional de la medicina veterinaria y/o de la zootecnia, así, aunque el denunciado pueda ser profesional en alguna de las citadas ciencias, si la actividad que se reprocha no es propia del ejercicio profesional según los artículos 3 y 4 de la Ley 073 de 1985, no tiene competencia legal el Tribunal para entrar a investigación o pronunciamiento al respecto.

El ejemplo de mayor reincidencia es de los servicios estéticos a animales, pues, si bien la actividad pareciera ser conexa y puede ser realizada por profesionales de las ciencias animales, dichos servicios estéticos no son propios del ejercicio profesional, es decir, no hacen parte de las tácitas actividades que enlista la Ley 073 de 1985, de manera que, legalmente, no puede el Tribunal de ética pronunciarse en tal eventualidad.

Constantemente se informa sobre situaciones en que personas no profesionales de las ciencias animales, ejercen actividades exclusivas de tales profesiones; bajo tal supuesto no es actividad del Tribunal de Ética adelantar investigación ni proferir pronunciamiento al respecto. La actividad en tal eventualidad es la de dar traslado a autoridades competentes de las pruebas sobre las conductas o, informar al usuario sobre las actividades para la investigación y cese de este tipo de engaños.